El mes de Septiembre tiene algo en común con el mes de Enero. ¿Te lo has planteado alguna vez?

Para muchos el mes de Septiembre, igual que en Enero,  es un mes de nuevos inicios, de volver a empezar, de una nueva oportunidad para conseguir objetivos y superar retos.

Durante las vacaciones (si has tenido), seguramente te habrás saltado alguno de tus buenos hábitos y a lo mejor los has dejado de lado totalmente.

Puede ser que hayas comido más de la cuenta aquello que durante la rutina no sueles comer o que te hayas olvidado del ejercicio físico por completo.

¿Te sientes identificada?

A mi normalmente me solía ocurrir pero este verano ha sido diferente.

Tengo que confesarte que he disfrutado de algunos caprichos, pero como ha sido un agosto muy relajado (y con un poco de trabajo) he tenido ganas y la necesidad de recuperar un hábito que siempre me hace sentir bien: hacer yoga y estiramientos.

Ya llevo 3 semanas haciendo una nueva rutina de estiramientos y yoga cada día, sin fallar. Y espero hacer durar esta rutina porque realmente me hace sentir mucho mejor, con más flexibilidad, más fuerte y con más energía.

¿Quieres saber algunos trucos para mantenerlo en el tiempo?

 

  • Escoge un nuevo hábito que te aporte un beneficio real inmediato y en un futuro. Es decir, un hábito que te proporcione bienestar des del primer día que lo pongas a la práctica y a la vez, tenga un beneficio en el tiempo. Por ejemplo, si decides incorporar un batido verde al día, te sentirás genial en el momento inmediato ya que te aporta energía y bienestar digestivo. A la vez, sabes que tomar un batido verde al día te sumará más vitaminas en tu día a día y por lo tanto, estarás invirtiendo en tu salud.

 

  • Escoge un hábito que sea realista: “menos es más”. Es mejor que empieces con pequeños cambios que realmente puedas llevar acabo en tu rutina, y poco a poco, cuando vayas integrando un primer hábito, más fácilmente podrás incorporar otro más. Por ejemplo, si tu propósito es incorporar ejercicio físico en tu rutina, puede ser más realista empezar con 10 minutos de yoga al día que ir 5 días al gimnasio.  Ten en cuenta tu estilo de vida, tus horarios, tus necesidades, etc. 

 

  • Rodéate de personas que compartan el mismo hábito. Por ejemplo, queda con amigas que practiquen  yoga (como es mi caso) y haced una sesión juntas o si quieres incorporar alimentos saludables a tu alimentación diaria compártelo con aquellas personas que sigan una vida sana.

 

  • Inspírate en las redes sociales. Una de las ventajas de las redes sociales es que puedes encontrar personas muy interesantes que divulgan una vida sana. Síguelas e inspírate con sus rutinas saludables. Aquí te dejo mi instagram por si quieres ver  ideas de platos saludables.

 

  • Comprométete contigo misma. La mejor inversión es hacer cosas para una misma. Si tu estás bien, todo lo que te ocurra lo vivirás con una mejor perspectiva. Hazlo por tí.

 

  • Anota el día de inicio. Anota en tu agenda o en una libreta el día que empieces el nuevo hábito. De esta manera, puedes llevar bien la cuenta de los días que llevas practicando este nuevo hábito. Es una manera de sentirte orgullosa de tí misma y motivarte para seguir adelante con la nueva rutina saludable.

 

  • Escribe los beneficios o resultados que consigas haciendo este nuevo hábito. Es una manera de ser más consciente del beneficio que te aporta y de esta manera, motivarte para seguir adelante.

 

  • Si tienes un día difícil y no llevas a la práctica el hábito: descansa, cuídate y recupera el hábito el día siguiente. Puede pasar que estés muy motivada durante unas semanas y de repente, tienes un día duro y complicado y lo último que te apetece es hacer tu sesión de gimnasio o tomar una infusión como postre. Y al contrario, te quedarías mirando un película mientras te tomas una ración de chocolate. Si esto sucede, y es un día puntual, no pasa nada. No somos robots, somos personas. Todas tenemos días mejores o peores. Siempre que puedas seguir con tu hábito perfecto pero si un día puntual, no lo haces, sobretodo: no te culpes! Pero tampoco dejes de lado el nuevo hábito y lo olvides para siempre. Deja pasar el día, descansa y al día siguiente, recupéralo y sigue adelante a tu ritmo.

¿Qué te han parecido estas pautas para mantener un hábito saludable?

¿Se te ocurre alguna idea más para motivarte en tu rutina diaria?

¡Puedes explicármelo en los comentarios!

 

Desde aquí quiero animarte a incorporar un nuevo hábito.

Recuerda: ¡los pequeños cambios nos aportan grandes beneficios!

Comparte este artículo en Facebook y motivaremos a más personas 🙂

Un abrazo y hasta pronto,

Irene

¡Cuida tu salud digestiva y gana vitalidad!

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