Si piensas bien, te sientes mejor.  ¿Eres consciente?

Pero a veces, no es fácil porque nos dejamos llevar por nuestros pensamientos que muchas veces nos dominan.

¿Cómo podemos gestionar nuestros pensamientos?

Una actitud proactiva es clave para empezar a cambiar tu forma de pensar.

¿Has oído alguna vez esta frase?: “Yo soy así y no voy a cambiar.”

La he oído muchas veces y es la frase perfecta para las personas que no quieren esforzarse al mínimo para hacer un trabajo personal con el objetivo de mejorar aspectos personales.

Porque hacer un trabajo personal requiere esfuerzo, paciencia, mucho amor contigo misma, dedicación y una actitud muy proactiva.

Pero te aseguro que si inviertes en ti misma, tu bienestar personal y tus relaciones (contigo misma, pareja, amigos, familia, compañeros…) y tu calidad de vida van a mejorar de manera exponencial.

No es fácil ni rápido, pero si es posible.

El primer paso  es tomar la decisión.  

Y mantener  una actitud proactiva de forma ilimitada.

¿Qué quiere decir esto?

Que la actitud proactiva es necesaria cada día porque es un proceso contínuo.

Es como quien quiere incorporar un nuevo hábito en su vida, se necesita constancia, tiempo, motivación y esfuerzo.

Ahora quiero ponerte un ejemplo para diferenciar una actitud pasiva y una actitud proactiva y cómo afecta en tu vida.

 

Actitud pasiva:

Una persona con actitud  pasiva se siente como una víctima y se deja llevar por pensamientos limitantes.

“Es que tengo mala suerte, es que siempre me tiene que pasar algo”

“Soy  así y no puedo cambiar”

“Todo me pasa a mí. Me siento víctima de mis circunstancias. Es lo que hay. Hay gente que tiene más suerte pero yo no…”

Emociones: frustración, rabia,  tristeza, apatía.

Resultado: Conformismo y malestar

¿Cómo es su reacción ante los acontecimientos en su vida?

No tiene consciencia de su responsabilidad para cambiar su situación, se conforma, y sigue con esta actitud de queja constante.

El resultado es que su vida sigue igual con los mismos resultados y con una insatisfacción personal.

Actitud proactiva:

Una persona con actitud proactiva se siente responsable de lo que sucede en su vida y tiene ganas de hacerse cargo, tomar las riendas de su vida para mejorar y conseguir lo que se propone.

Esto no ha salido como yo quería o esperaba → pero he aprendido esta lección, así pues, voy a intentarlo hacer de otra manera

Me siento frustrada → voy a ver qué puedo hacer para cambiar mi situación

Qué suerte que tiene mi amiga → voy a preguntar cómo ha logrado conseguir su objetivo, seguro que yo también puedo lograrlo

 

¿Entiendes la diferencia entre una actitud pasiva o proactiva?

 

¿Con cuál te sientes más identificada?

 

¿Estás dispuesta a cultivar una actitud proactiva para sentirte mejor contigo misma y conseguir lo que te propongas?

 

Y si la respuesta es que si quieres cultivar una actitud proactiva pero no sabes cómo hacerlo, te animo a apuntarte en mi lista VIP Positive mind dónde te enviaré consejos, reflexiones y muchas cosas más con el objetivo de cultivar una actitud proactiva,  mantener una mente sana y positiva para sentirte más feliz y fuerte para conseguir lo que deseas.

 

 

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